Después de remar sobre aguas cristalinas que revelan bajo su superficie su exuberante vida marina, desembarcamos en una playa de arenas finas donde no hay caminos trazados, ni territorios establecidos.
Allí, entre la naturaleza salvaje y prístina, nos espera una comida delicadamente preparada, producto de la refinación técnica y el orgullo por la gastronomía local. Esto es una comida con Indômito.

Como una empresa 100% mexicana, queremos ofrecer una variedad de platillos y sabores que logren representar lo mejor de nuestro país y nuestra región. Nuestra herencia cultural, así como las singulares características geográficas de nuestro estado, se llevan con orgullo en la planeación del menú que ofrecemos durante nuestros viajes.
En las expediciones nos interesa mostrar comidas típicas de la gastronomía mexicana que sean, a la par, una cuidada experiencia gastronómica que se integra de forma natural a la expedición. Platillos como tamales, rajas con crema, pescado a la veracruzana, burritos, entre otros, son una pequeña muestra del amplio abanico de la cocina de México que preparamos usando ingredientes locales a los cuales damos toques innovadores sin comprometer la autenticidad.
Con Indômito no buscamos no sólo se visita Baja, se vive. Queremos que nos sustente lo que produce la misma tierra que nos rodea, por eso, los ingredientes como frutas, verduras y carne se consiguen con proveedores locales. Sin embargo, nuestro proveedor favorito es el mismo mar que nos rodea. Vivimos en un lugar privilegiado, y el mar es nuestra casa, nos acoge y nos nutre, así que siempre buscamos incorporar lo que éste nos ofrece en nuestros menús.
La variedad de especies que habitan estos mares nunca deja de impresionarnos: jureles, pargos, cochitos, camarón, pulpo, hasta atunes. Esta riqueza marina se convierte en la protagonista de platillos espectaculares como estofados de pescado, ceviches, incluso sashimi fresco. Estos ingredientes de primer nivel provienen de fuentes responsables como pescaderías locales, comunidades pesqueras remotas, e incluso lo que nuestros guías y capitanes consiguen pescar con su propio arpón o caña.


